Salud materna, reproductiva y neonatal

Cada año, en la región de América Latina y el Caribe mueren más de 23 mil mujeres y Cada año, en la región de América Latina y el Caribe mueren más de 23 mil mujeres y otras tantas presentan discapacidades por causas relacionadas con el embarazo y el parto que, en su mayoría son evitables, pues en cada región se cuenta con el conocimiento, la tecnología y las experiencias para asegurarles un embarazo y parto seguros. 


La comunidad internacional y los gobiernos nacionales han adoptado nuevos compromisos para lograr la reducción de la mortalidad materna y cumplir con uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: reducir las tasas de mortalidad materna en un 75% con respecto a los niveles de 1990, para el año 2015.  Si bien ha habido avance en los indicadores de salud materna y neonatal en la región mesoamericana, las tasas de mortalidad se mantienen a niveles inaceptablemente altos.  Asimismo, persiste una proporción importante de embarazos no deseados, especialmente entre población adolescente. 


Para lograr la reducción de estas altas tasas de mortalidad y morbilidad materna se ha detectado que existen ciertas intervenciones claves, como: contar con políticas públicas sostenibles de largo alcance; asegurar la atención calificada del parto y en especial la atención de emergencias obstétricas; fortalecer la colaboración con los países de la región; mejorar y aumentar el acceso a los cuidados obstétricos esenciales de calidad; facultar y educar a las mujeres, sus familias y sus comunidades para tomar decisiones oportunas, y reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica de la muerte materna. En este sentido, la OPS, ha propuesto un enfoque centrado en brindar intervenciones eficaces en el nivel de atención primario de salud que implican la educación a las mujeres, sus familias y comunidades, así como la procuración de los cuidados obstétricos esenciales (COE): antibióticos por vía parenteral, oxitócicos por vía parenteral, anticonvulsivantes y antihipertensivos por vía parenteral, extracción manual de la placenta, extracción de productos de concepción retenidos, partos vaginales asistidos (con fórceps o ventosa obstétrica y resucitación  neonatal  básica; asistencia del parto por personal calificado, tratamiento de las complicaciones del aborto y un mayor acceso a servicios de atención de salud materno-infantil de calidad.


El grupo de trabajo de salud materna, reproductiva y neonatal ha elaborado un plan maestro de acción para reducir la mortalidad materna y neonatal, y lograr el acceso universal a métodos de planificación familiar en la región, con énfasis en poblaciones vulnerables (población indígena y en condiciones de pobreza).  Este plan maestro contempla las necesidades de fortalecimiento de sistemas de salud, así como las necesidades de entrenamiento y capacitación en los países de la región. Dentro de las intervenciones propuestas destacan:


En el área de salud materna, promover la atención de emergencias obstétricas y la atención del nacimiento por personal calificado

En el área de salud neonatal, promover la atención de emergencias obstétricas.

En el área de salud reproductiva, con énfasis en planificación familiar, estrategias para lograr el acceso a métodos de planificación familiar, especialmente en grupos vulnerables como adolescentes, y procurando también la participación del varón.


Este plan maestro contempla también indicadores de evaluación para las estrategias propuestas, así como la identificación de necesidades de capacitación y formación de recursos humanos.  Para su implementación, el plan propuesto en esta área deberá identificar puntos de contacto y sinergias con los planes propuestos por otros pilares de esta iniciativa mesoamericana.